Si ya llevas tiempo pensando en proteger tu casa de la humedad, las goteras o esas molestas filtraciones, seguramente te hayas preguntado: ¿cuál es el momento ideal para impermeabilizar? Porque, aunque muchas personas lo hacen “cuando toca” o cuando el agua ya empezó a colarse, lo cierto es que elegir bien la época del año puede ahorrarte dinero, problemas… y algún que otro dolor de cabeza.
En este artículo te lo cuento con claridad y sin rodeos, para que no te pille la lluvia desprevenido.
La gran pregunta: ¿verano, invierno, primavera o otoño?
Lo primero que debes saber es que la impermeabilización requiere ciertas condiciones para ser realmente efectiva. El clima importa mucho, más de lo que imaginas. No solo porque nadie quiere trabajar bajo un chaparrón, sino porque los materiales necesitan secarse y adherirse correctamente.
En general, los profesionales coinciden en que el mejor momento es cuando el clima está más estable y seco. Esto suele coincidir con los meses de finales de primavera y verano, cuando las lluvias son escasas y las temperaturas permiten que los productos hagan su trabajo sin interferencias.
Si intentas impermeabilizar durante un otoño lluvioso o en pleno invierno, las bajas temperaturas y la humedad en el ambiente pueden retrasar el secado, arruinar el resultado o incluso impedir que el material se fije como debería.
¿Por qué es mejor hacerlo antes de las lluvias?
Aquí no hay truco: la impermeabilización es una medida preventiva. Y como toda prevención, funciona mejor si la haces antes de que aparezca el problema.
Muchas personas esperan a que lleguen las primeras goteras para llamar a un profesional, pero para entonces la humedad ya ha hecho daño en techos, paredes, pintura, e incluso en la estructura del edificio.
Si impermeabilizas en primavera o verano, cuando tu techo está seco, el material se adhiere perfectamente y no hay agua atrapada en las grietas. Esto garantiza una barrera más duradera y resistente. En cambio, si lo haces con el techo ya húmedo, primero tendrás que esperar a que se seque por completo… lo que en algunas zonas puede tardar semanas.
Entonces… ¿Cuándo exactamente?
Lo ideal es planificarlo para los meses más secos del año, en España suelen ser entre mayo y septiembre.
Si vives en un clima mediterráneo, es perfecto empezar en mayo o junio. Así te aseguras de que cuando lleguen las lluvias de otoño tu casa ya estará protegida.
En ciudades con inviernos suaves y veranos secos, como Madrid, por ejemplo, hay muchas empresas especializadas que trabajan incluso a finales de verano sin problema. Si estás buscando expertos en impermeabilizaciones Madrid, ten por seguro que ellos mismos te aconsejarán la mejor fecha según las condiciones específicas de tu vivienda.
Y si ya es tarde, ¿qué hago?
No te preocupes, si las lluvias ya comenzaron y aparecen filtraciones, siempre hay opciones. Los profesionales pueden aplicar soluciones provisionales para detener la entrada de agua hasta que sea posible hacer una impermeabilización completa. Pero es importante que no lo dejes pasar demasiado tiempo: cuanto más se deteriora la superficie, más costosa y complicada será la reparación.
En el caso de los tejados planos o de teja, la humedad acumulada puede convertirse en un problema serio. En estos casos, acudir a una empresa especializada en impermeabilización cubiertas Madrid es la mejor decisión para salvar tu techo a tiempo.
